7 humedales españoles para disfrutar y conservar

Los humedales garantizan el equilibrio ecológico de la Tierra y son ‘hospedaje’ de paso de muchas aves migratorias. En vísperas del Día de los Humedales, hacemos un repaso a los más bellos e importantes del territorio español

humedal albufera

El Día Mundial de los Humedales celebra la firma en 1971 del llamado ‘Convenio de Ramsar’, un acuerdo del que forman parte 160 países en todo el mundo para proteger estos espacios ecológicos únicos, fundamentales para sostener el equilibrio de la biosfera.

El texto del convenio aboga por un “uso racional” de sus recursos que no ponga en peligro su viabilidad ecológica, al tiempo que ayuda a una mayor calidad de vida de las personas. Algo que, tristemente, sabemos que no siempre se cumple.

España es uno de los países de Europa con mayor riqueza ecológica de este tipo de reservas, hasta 74 humedales recogidos por el convenio de Ramsar. En Seguros RGA hemos querido hacer una selección de los principales humedales de nuestro país, tanto para proponerlos como destino de un turismo verde y sostenible, como para animar a su conservación.

1- Doñana

El más conocido. Es la principal reserva biológica de Europa y también la más amenazada. Está protegida como Parque Natural, Parque Nacional y Patrimonio de la Humanidad. Alberga más de 300 especies y ocupa más de 100.000 hectáreas.

Existen tanto las visitas organizadas como por cuenta propia, en ambos casos lo más recomendable es dirigirse a alguno de los numerosos centros de visitantes del Parque. La aldea de El Rocío, más allá de la romería, es uno de los puntos de partida más comunes. Hay visitas en bus, andando y hasta a caballo.

El proyecto de un gasoducto en la provincia de Huelva, la sobreexplotación de las aguas de la zona y los incendios forestales son algunas de las amenazas a las que se enfrenta.

2- Las tablas de Daimiel

También célebre y amenazado, es el último ejemplo del ecosistema de tablas fluviales, que se forman al desbordarse los ríos en sus tramos medios, en este caso el río Guadiana y su afluente Cigüela. Forma de parte de la Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda. Ocupa 3.030 hectáreas y está protegido como Parque Nacional.

Acudiendo al centro de visitantes se puede obtener información de los itinerarios para hacer la visita por cuenta propia o contratar algunas de las visitas guiadas, que pueden ser a pie o en vehículo 4×4 en las zonas restringidas.

La excesiva explotación de sus reservas de agua ha llegado al punto de que la Comisión Europea ha expedientado a España y la UNESCO ha amenazado con retirarle el título de Reserva de la Biosfera.

3- La Albufera

A 10 kilómetros de Valencia, escenario de la mítica ‘Cañas y barro’ de Blasco Ibáñez y de la reciente serie de televisión ‘El embarcadero’, es lugar de paso para numerosas especies de aves migratorias en peligro de extinción. Ocupa 21.000 hectáreas y abarca hasta 13 municipios en los alrededores de la capital valenciana.

Se puede visitar en barca o acudir a alguno de los míticos restaurantes que aún aguantan en la zona y en los que, aseguran todos lo que lo han probado, la paella sabe diferente.

La contaminación del puerto de Valencia o la actividad industrial de la zona han puesto en peligro amplias zonas del parque natural, así como la progresiva urbanización de la parte de las dunas.

4- El Delta del Ebro

La desembocadura del río más caudaloso de España, en la provincia de Tarragona, es también el hogar, permanente o temporal, de 360 especies de aves de las 600 que existen en Europa. Con más de 7.000 hectáreas de extensión, es también Parque Natural y Reserva de la Biosfera.

Entre los parajes que se pueden visitar, la Punta del Fangar, una península de 400 hectáreas. en el norte del Delta. Navegar por el Ebro en kayak o degustar el arroz de cualquier de los restaurantes de la zona son otras de las opciones.

Su lista de problemas medioambientales la encabezan las presas hidroeléctricas y los trasvases han disminuido su caudal.

5- El Mar Menor

La laguna salada más grande de Europa, técnicamente una albufera como la de Valencia pero de mayor tamaño. El Convenio de Ramsar no la protege solo a ella, también a todos los espacios naturales asociados del campo de Cartagena. Son 135 kilómetros cuadrados de superficie en los que el turismo está bastante generalizado. Más allá del sol y playa en la manga, un paseo en velero -ecológicamente responsable-, un paseo para visitar los molinos, o incluso observar las numerosas y desconocidas islas del Mar Menor, son nuestras recomendaciones.

6- La laguna de Gallocanta

La zona de protección de la laguna de Gallocanta abarca casi 5.000 hectáreas y se encuentra a caballo entre las provincias de Zaragoza y Teruel. La alta concentración de sal en sus aguas impide toda presencia de peces, aunque hay más de 220 especies de aves que la tienen como hogar. Forma parte de la cuenca del Ebro. Dispone de centro de Interpretación y visitas guiadas, que incluyen otras lagunas de la zona como la de Guialguerrero.

7- Las marismas de Santoña

6.600 hectáreas en la desembocadura del río Asón, junto a las localidades cántabras de Santoña y Laredo. Fue declarada reserva natural de forma tardía, en 1992, tras las protestas ecologistas de finales de 80 por la contaminación de las obras públicas e infraestructuras cercanas. Ha hecho del turismo sostenible su bandera, tanto las visitas de observación de aves -muy comunes en todos los humedales- como las visitas al numeroso patrimonio cultural de la zona, aparte de las playas, claro.

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