Cómo pasar la ITV a la primera sin morir en el intento
Si tu coche está a punto de cumplir los cuatro años, toca pasar la ITV, una revisión obligatoria por ley que acreditará su estado óptimo. Aunque este examen puede parecer un engorro para los conductores, supone una garantía, ya que se minimizan los riesgos en carretera derivados del mal estado de los vehículos.
Circular con la ITV caducada constituye una infracción grave sancionada con una multa de 200 euros. Si el resultado de la inspección es una ITV negativa, el vehículo no podrá circular por sus propios medios y deberá ser trasladado, normalmente mediante grúa, hasta un taller para su reparación. Una vez subsanados los defectos, será necesario volver a pasar la ITV para poder circular de nuevo. Conducir un vehículo con una ITV negativa puede conllevar una sanción de hasta 500 euros
Más allá de posibles sanciones, debes tener en cuenta que en caso de incidencia, el seguro no cubre siniestros si la ITV no está en vigor, aunque se hayan abonado las cuotas. Estar al día con el seguro del coche es obligatorio con la nueva ITV. Puedes aportar el justificante de pago del último recibo y en el documento que aportes deberán figurar la aseguradora y las coberturas.
En los últimos años, la Inspección Técnica de Vehículos ha incorporado diversas novedades para adaptarse a la normativa europea. Entre ellas destaca el refuerzo del control de las emisiones contaminantes mediante la lectura del sistema de diagnóstico a bordo (OBD) en los vehículos compatibles. Gracias a esta tecnología, la inspección permite detectar con mayor precisión posibles averías o manipulaciones en los sistemas anticontaminación. En la actualidad, las emisiones contaminantes constituyen la segunda causa de rechazo en la ITV, según AECA-ITV.
Desde Seguros RGA resumimos 10 útiles consejos que te ayudarán a salir airoso en tu revisión:
¿Cada cuánto hay que pasar la ITV?
La primera inspección técnica depende del tipo de vehículo y de su fecha de matriculación. Los turismos han de pasarla una vez cumplidos los cuatro años.
Desde los cuatro años hasta cumplida la década, el automóvil tendrá que afrontar esta revisión obligatoria cada dos años.
Una vez el coche supere las 10 primaveras, la periodicidad pasará a ser anual.

¿Es obligatorio pedir cita previa?
Aunque puedes probar suerte y acercarte a tu estación de ITV más cercana para realizar la revisión, lo recomendable es pedir cita previa para que la espera no resulte eterna. Puedes hacerlo por internet o por teléfono. De esta forma, te asignarán un fecha y hora para acudir a la inspección.
¿Qué documentación necesitas para pasar la ITV?
Antes de entrar en las líneas de inspección deberás pasar por la sede administrativa de tu estación de ITV para abonar las tasas. En ese momento tendrás que mostrar los originales de la Tarjeta de Inspección Técnica y el Permiso de Circulación.
La estación de ITV comprobará, a su vez, si el vehículo dispone de seguro de coche obligatorio, explican en AECA. Desde esta misma asociación recomiendan que aportes el recibo de haber pagado el seguro, por si el cruce de datos no funciona te evites tener que volver o aportar documentación posterior.
¿Qué inspeccionarán?
En Autofácil recuerdan que todos los inspectores de ITV se rigen por una guía estándar -el denominado Manual de Procedimiento de Inspección de las estaciones ITV (Descárgate el manual de la nueva ITV).
Rigiéndose por este manual revisarán los siguientes aspectos:
- El ‘DNI del vehículo’, es decir, los datos que lo identifican, como la matrícula o el número de bastidor.
- El exterior: se inspeccionará el estado de los espejos retrovisores, las lunas, los limpiaparabrisas, así como el parachoques.
- El interior: revisarán el correcto funcionamiento de los cinturones de seguridad, las ventanillas y el claxon.
- El alumbrado: los intermitentes, las luces de freno, posición, antinieblas y marcha atrás, así como la de la matrícula deben activarse correctamente.
- La mecánica: se revisará el nivel de aceite, las emisiones del coche para conocer si supera el porcentaje de gases contaminantes, los frenos, los neumáticos, la suspensión, la transmisión y la dirección, entre otros factores.
- Emisiones contaminantes: comprobarán que los niveles de emisiones de los vehículos sean inferiores a los establecidos de acuerdo a su fecha de fabricación y al tipo de combustible utilizado. El nivel de ruido producido no debe superar lo establecido en la reglamentación vigente.
- Otros elementos: como los posibles cambios que se hayan podido efectuar en el vehículo para verificar que se han homologado.
Después de examinar estos apartados, el inspector emite un dictamen en el que determinará si el coche en cuestión tiene fallos leves, graves o muy graves en cada uno de ellos. Si se detectan fallos graves o muy graves, no pasará la ITV: tendrás un plazo de dos meses para subsanarlos y volver a presentarte. Si, por contrario, son leves (hasta dos, ya que tres computan como uno grave), puedes alegrarte porque tu vehículo habrá aprobado la inspección.
Consejos para pasar la ITV a la primera
Si el vehículo está en buen estado, lo normal es superar la ITV sin problemas. Para evitar la acumulación de fallos leves o, peor aún, graves que obliguen a volver, es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Revisa el alumbrado y el claxon. Asegúrate de que todos los elementos de señalización funcionan: luces de matrícula, frenos, marcha atrás, intermitentes, etc.
- Inspecciona el estado de los neumáticos, que sus medidas coinciden con las homologadas en la ficha técnica y que su nivel de presión es adecuado. No olvides que los dibujos de la banda de rodadura deben tener una hendidura de 1,6 mm de profundidad como mínimo.
- Asegúrate de que las escobillas del limpiaparabrisas están en buen estado y cumplen su cometido. Si al activarlos el cristal termina más opaco que cuando iniciaste la operación, no lo dudes ¡cámbialos! Y no olvides llenar el líquido de lavado.
- Fíjate en el nivel de aceite y líquido refrigerante para que sean correctos.
- Examina los anclajes de los cinturones de seguridad, los cierres de las puertas y los elevalunas.
- Verifica que no tienes activado ningún testigo en el panel de control como el del airbag o fallo en el motor.
- Constata que el freno de mano está en estado óptimo y que al pisar el freno el coche no se desvía, ya que será indicativo de desequilibrio en la frenada. En ese caso, pasa por el taller.
- Comprueba que los parachoques, los espejos retrovisores y la matrícula no estén sueltos o rotos. No dejes ninguna pieza sin sujeción y recuerda que la matrícula ha de leerse correctamente. Si está borrosa o doblada, habrá que cambiarla.
- Si has modificado alguna pieza del vehículo, asegúrate de que esté homologada.
- Acude con el coche limpio, tanto por dentro como por fuera. De esta forma, no dará la sensación de estar descuidado. La primera impresión cuenta y puede predisponer a un dictamen favorable o no.
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