Alcossebre, agua dulce que desemboca en el mar

21 / 06 / 2017 Tu ocio

Alcossebre se estrena en La Vuelta 2017 como fin de etapa. Este pequeño municipio de Castellón ofrece un contraste de paisajes y alternativas para el turismo sobre dos ruedas. Te proponemos algunas rutas por el parque natural de Sierra d’Irta.

alcossebre, meta de la quinta etapa de la vuelta 2017

La quinta etapa de la vuelta es de media montaña. No hay puertos excesivamente duros pero en sus piernas lo llevará el pelotón. Del ambiente de Benicàssim, que ha visto salir siete veces una etapa de la Vuelta, los ciclistas llegarán a Alcossebre, uno de los pocos espacios que aún no está completamente urbanizado en la Costa del Azahar. Son 173 kilómetros con terreno que desgasta y que por primera vez visitará este pequeño municipio que ofrece un contraste de paisajes.

Alcossebre se sitúa en una zona privilegiada de la costa de Castellón y cuenta con parte del parque natural de la Serra d’Irta. Fundamentalmente turístico, el municipio engloba desde llanos y montañas hasta playas y zonas rocosas. Nuestra propuesta para esta etapa es verde, como ya sabéis. Y va a discurrir por el parque natural.

Os planteamos dos rutas con salida desde el mismo punto, la playa de las Fuentes, para que elijáis vuestro camino según el nivel de dificultad. Antes, eso sí, nos detenemos un poco en este singular lugar, porque aunque es turístico y urbanizado no deja de ser especial. ¿Por qué? Por los manantiales de agua dulce que desembocan en el mar.

Ruta de Fardatxo

La primera ruta en bicicleta que planteamos es la del Fardatxo, que va desde la costa de Alcossebre por la pista de Ribamar al interior del parque natural. Parte de la playa de las Fuentes y culmina en la urbanización Font Nova. En resumen, 13,5 kilómetros de dificultad alta y tiempo estimado unas dos horas.

Ruta del Cranc

La otra ruta que os sugerimos es la del Cranc, sobre todo si no tenéis muchas ganas de escalar. Esta discurre paralela a la costa, son 13 kilómetros de dificultad baja, salvo la subida hasta Torre Badum, uno de los acantilados más altos de la costa valenciana, que sería la única pendiente pronunciada. Termina en Cala Volante, límite geográfico del parque natural.

Por su situación geográfica, el parque natural de Sierra d’Irta no presenta grandes altitudes ni barrancos, pero sí posee una rica vegetación mediterránea autóctona y variada, y diversa fauna entre la que destacan las aves marinas, anfibios y mamíferos como la ardilla roja, el jabalí, la gineta, el tejón o el zorro.

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