29 preguntas y respuestas sobre planes de pensiones

26 / 10 / 2020 Tus ahorros

¿Qué son? ¿Cómo rescatarlo? ¿Cuál es su fiscalidad? En Seguros RGA hemos elaborado una guía práctica para responder a las preguntas sobre planes de pensiones más habituales.

preguntas sobre planes de pensionesLos planes de pensiones son un instrumento de ahorro a largo plazo que nos permiten complementar la pensión pública cuando llegue el momento de la jubilación.

Los cambios demográficos producidos en nuestra sociedad tienen un impacto directo en el actual sistema público de pensiones. El aumento de la esperanza de vida no se compensa debido a la baja natalidad. De ahí que el Gobierno, junto a los distintos actores sociales, estén trabajando en una reforma de las pensiones públicas desde 2016.

En este mes de octubre la comisión del Congreso de los Diputados que hace seguimiento al Pacto Toledo anunció que había acuerdo para la reforma del actual sistema con el objetivo de garantizar su sostenibilidad, un acuerdo que se somete a votación este 27 de octubre. Entre las medidas acordadas, se encuentra el fomento de los planes de pensiones de empleo.

A pesar de que los planes de pensiones son un producto con años de existencia, aún existe desconocimiento entre muchas personas sobre cómo funcionan.

En Seguros RGA hemos creado una guía con las respuestas a las preguntas más habituales que nos hacen nuestros clientes sobre planes de pensiones. ¿Tienes alguna pregunta sobre planes de pensiones que añadir? ¡Hazlo en los comentarios a esta entrada.

Los planes de pensiones son productos de ahorro a largo plazo que tienen un carácter finalista, es decir, están pensados para dar cobertura a determinadas situaciones, principalmente la jubilación.

Un plan de pensiones te ayudará a mantener tu nivel de vida cuando te jubiles, mediante un capital que complementa tu pensión de jubilación pública. Además, si por el camino se presentan determinadas circunstancias (incapacidad, dependencia, enfermedad grave, desempleo …) podrás rescatar tu ahorro acumulado para la jubilación anticipadamente.

Los planes de pensiones se adscriben a un Fondo de pensiones, que canaliza las inversiones, en función de su política de inversión.

El partícipe realiza aportaciones de manera periódica en función de su capacidad de ahorro, y el patrimonio del conjunto de los partícipes del plan se invierte en diversos activos según la política de inversión definida.

El partícipe, elige la cantidad y la periodicidad de las aportaciones, y elige el plan de pensiones que más le interese en cada momento.

Si bien la finalidad es constituir un ahorro de cara a la jubilación, los planes de pensiones son productos que permiten la liquidez en otros supuestos.

Ver ¿Cuándo podré cobrar mi plan de pensiones?

Los planes de pensiones son los instrumentos a través de los cuales el partícipe realiza sus aportaciones.

Los fondos de pensiones son el instrumento mediante el cual se canalizan las inversiones, el vehículo de inversión con el que el plan tratará de obtener rentabilidad. Son patrimonios independientes que se constituyen con las aportaciones realizadas al plan y cuya finalidad exclusiva es dar cumplimiento a los planes de pensiones adscritos.

Por tanto, el partícipe contrata un plan de pensiones, pero su capital se invierte en el fondo de pensiones al cual esté adscrito dicho plan, es decir, será partícipe del plan de pensiones en todo caso.

Las inversiones de los Fondos de pensiones, están sujetas a una estricta regulación, y deben respetar las siguientes normas, entre muchas otras:
  • La inversión en activos financieros admitidos a negociación en mercados regulados tiene que ser al menos del 70% del activo total del fondo de pensiones.
  • La inversión en títulos o valores emitidos por una misma entidad no podrá superar el 5% del activo total del fondo de pensiones.
  • La cantidad máxima que se puede invertir en inmuebles es el 30% del activo total del fondo de pensiones.
  • Se puede invertir en depósitos, pero ningún depósito de cualquier entidad debe superar el 20% del fondo de pensiones.
  • De acuerdo a las necesidades y características de los planes de pensiones adscritos al fondo se establecerá un coeficiente de liquidez mínimo, según las previsiones de prestaciones a pagar en el futuro, que debe mantenerse en depósitos a la vista y en activos del mercado monetario con vencimiento no superior a tres meses.
Cada fondo de pensiones tiene su propia política de inversión, detallada en un documento explicativo y a disposición de los partícipes, potenciales partícipes y beneficiarios. Esta política determina los tipos de activos en los que puede invertir el fondo, y las proporciones máximas y mínimas que puede tener de cada uno de ellos. La política de inversión determinará el tipo de fondo. Los criterios que deben seguir las políticas de inversión son:
  • Seguridad: Es el objetivo fundamental. Deben invertir en activos que cumplan los requisitos de la legislación vigente en cada momento.
  • Rentabilidad: Debe buscar la máxima rentabilidad para alcanzar el volumen de recursos suficientes para la cobertura de las prestaciones, de acuerdo con el plan de pensiones, sin exceder el perfil de riesgo para el que fueron creados.
  • Diversificación de los riesgos: El patrimonio se divide en diversos activos para impedir las elevadas concentraciones de activos con riesgo, cumpliendo las especificaciones del fondo, para lograr un equilibrio entre la rentabilidad esperada y el riesgo asumido.
  • Congruencia de plazos a sus finalidades. Los fondos deben adecuar el plazo de sus inversiones y los vencimientos de su cartera al objetivo de inversión del mismo, para que pueda obtener liquidez al momento de pago de las prestaciones previstas.
La liquidez es la capacidad de transformar un activo en dinero efectivo de manera rápida y sin coste. Los fondos deben mantener siempre un porcentaje de liquidez para cumplir con las obligaciones derivadas de las necesidades de los partícipes.
La Política de Inversión determinará el tipo de fondo:
  • Renta Fija a Corto Plazo: No incluye activos de renta variable en su cartera de contado, ni derivados cuyo subyacente no sea de renta fija. La duración media de la cartera no superará los dos años.
  • Renta Fija a Largo Plazo: No incluye activos de renta variable en su cartera de contado, ni derivados cuyo subyacente no sea de renta fija. La duración media de la cartera será superior a dos años.
  • Renta Fija Mixta: Menos del 30% de la cartera son activos de renta variable.
  • Renta Variable Mixta: Entre el 30% y el 75% de la cartera son activos de renta variable.
  • Renta Variable: Más del 75% de la cartera son activos de renta variable.
  • Garantizados: Planes para los que exista garantía externa de un determinado rendimiento, otorgada por un tercero.
La Inversión Sostenible y Responsable (ISR) trata de tener en cuenta aspectos medioambientales, sociales y de buen gobierno de las empresas, a la hora de invertir sin olvidar el objetivo principal de obtener una rentabilidad que se adecue a los niveles de riesgo asumidos.

Por tanto, además de considerar criterios de rentabilidad, las inversiones en una u otra empresa se realizarán en base a criterios como su respeto al medioambiente, su huella de carbono, respeto a los derechos laborales y humanos, transparencia informativa, etc…

Los Planes de Pensiones se rigen por los siguientes principios básicos:
  • No discriminación. Cualquier persona con capacidad legal de contratar, tendrá derecho a ser Partícipe de los Planes de Pensiones Individuales.
  • Capitalización. La cuantía de las prestaciones derivadas de un Plan de Pensiones habrán de ajustarse a cálculos derivados de sistemas financieros de capitalización para los de aportación definida y sistemas actuariales para los de prestación definida
  • Irrevocabilidad de las aportaciones. Las aportaciones periódicas no se pueden anular.
  • Atribución de derechos a los partícipes. La titularidad de los recursos patrimoniales afectos a cada Plan corresponden a los partícipes y beneficiarios.
  • Integración obligatoria en un Fondo de Pensiones. Las contribuciones económicas se incorporarán inmediata y necesariamente en el Fondo, donde permanecerán indisponibles hasta el momento de la percepción de las prestaciones, si bien es posible para los Partícipes el traslado de los derechos económicos de un Plan a otro.
En función de las personas que los constituyen, existen tres modalidades: a) Sistema individual: lo constituyen entidades financieras (promotoras) y los contrata cualquier persona física (partícipes). Se enmarcan dentro de la previsión social individual y privada. b) Sistema de empleo: los promueven las empresas para sus trabajadores. Surgen a raíz de compromisos que las empresas asumen con sus empleados. Cubren la previsión social privada empresarial. c) Sistema asociado: en este sistema los promueven asociaciones o sindicatos para sus asociados o afiliados. En virtud de las obligaciones estipuladas, pueden ser de: (i) Aportación definida: Aquél en el que la cuantía de las aportaciones a realizar por el partícipe (y, en su caso, por el promotor) se encuentra previamente definida. Las prestaciones, por su parte, se cuantificarán en el momento en que tenga lugar la contingencia, en función de la capitalización de las aportaciones. (ii) Prestación definida: Aquél donde se fija la prestación a recibir por el partícipe (o beneficiario), mientras que las aportaciones concretas a realizar varían anualmente en función de cálculos actuariales. (iii) Mixtos: Combinan la aportación definida para alguna contingencia y la de prestación definida para otras. Los planes de empleo y asociados pueden ser de cualquier modalidad, los individuales sólo pueden ser de aportación definida.
Nuestro sistema público de pensiones se basa en el denominado sistema de reparto, que es un sistema de solidaridad intergeneracional. En este sistema, definido de manera sencilla, las cotizaciones de los trabajadores en activo están destinadas a financiar las pensiones existentes en ese momento. Este sistema funciona y se hace sostenible en el tiempo siempre que el número de activos sea sustancialmente mayor que el número de pasivos. Desde hace unos años, “la salud” del sistema público se está viendo afectada por diversos factores:
  • La esperanza de vida sube y la natalidad baja cada año.
  • El precio de la vida sube cada año, y además los niveles de paro en España no ayudan. Si no hay cotizaciones, el sistema de pensiones no se nutre de ellas.
La balanza se ha desequilibrado, y por esta razón en los últimos tiempos se han adoptado medidas que tienden a sostener el sistema. A pesar de todos los esfuerzos, la realidad social y económica es la que es y el futuro de las pensiones públicas va a ser muy diferente al actual. Habrá sistema público, pero sustancialmente recortado. Esto implicará un desajuste en el nivel de vida en el momento de la jubilación respecto al que se disfruta durante la vida activa. Una solución práctica para todos es complementar la pensión pública con los ahorros constituidos en planes de pensiones durante toda nuestra vida laboral.  
Cuanto antes, mejor. Cuanto antes empices, más ahorro se generarás a largo plazo. El momento más oportuno sería al comienzo de la vida laboral.

Las aportaciones en edades tempranas se benefician de la potencia de la capitalización compuesta, aportaciones muy pequeñas generan, con el paso del tiempo, derechos económicos muy importantes.

No, independientemente del poder adquisitivo y de los ingresos de una persona, la jubilación supone un significativo descenso de los ingresos, porque las pensiones públicas siempre son inferiores a las rentas procedentes del trabajo que se venían percibiendo durante la vida laboral, si bien en rentas altas el efecto puede ser superior debido al tope máximo por el que están limitadas las pensiones públicas.

Los planes de pensiones individuales son el complemento perfecto para compensar ese descenso de ingresos y para mantener el mismo nivel de vida que se tenía antes de la jubilación, independientemente de cuál fuese éste.

No hay una edad mínima legalmente establecida si bien se requiere capacidad legal para contratar y en su defecto, asistencia de representante legal. Sin embargo, es importante empezar a ahorrar al principio de la vida laboral, de esa forma la recompensa será mayor. El tiempo es un elemento importante para acumular capital.

Nuesto simulador de jubilación esperada te ayudará a hacer las cuentas.

Se puede seguir aportando después de la jubilación. Una vez en situación legal de jubilado puede interesar seguir acumulando ahorro. En ese momento habrá que conocer muy bien las implicaciones. Por ejemplo, según la normativa vigente a día de hoy, no es lo mismo si ya se ha comenzado a percibir la prestación de algún producto de previsión que si no se ha hecho.

Así, el ahorro que se constituya después de la jubilación podrá cobrarse por jubilación del partícipe siempre que éste no haya iniciado el cobro de la prestación de un producto de ahorro privado a la jubilación.

En caso contrario, lo aportado después de la jubilación, sólo se podrá cobrar por el partícipe en caso de una futura dependencia o por los beneficiarios al fallecimiento del partícipe.

Existen planes de todo tipo, para todos los gustos, una oferta de planes de pensiones que cubre las necesidades de cualquier perfil de cliente. Lo fundamental es optar por el plan adecuado para ti, el que mejor se ajuste a tus exigencias y necesidades.

Las categorías de planes de pensiones se dividen en: Renta Fija a Corto Plazo, Renta Fija a Largo Plazo, Renta Fija Mixta, Renta Variable Mixta, Renta Variable y Garantizados.

En la elección del plan o planes en los que se invierten los ahorros a la jubilación, habrá que considerar el plazo que resta hasta tu jubilación (o hasta el momento en el que se prevea cobrar si se estima que éste va a ser posterior a la jubilación, porque nada obliga a cobrar el plan de pensiones en el momento de la jubilación, sólo es un derecho) y la tolerancia al riesgo.

Si el horizonte a la jubilación es a largo plazo, lo óptimo es invertir en renta variable, siempre que el cliente conozca y asuma la volatilidad de los mercados de renta variable. Es importante recordar, que la alta volatilidad de la renta variable implica poder estar sujeto a elevadas fluctuaciones en el corto plazo, pero a largo plazo tiende a tener rentabilidades mayores que la renta fija.

Aquellas personas con poca tolerancia al riesgo o próximos a la jubilación deberían optar por planes de renta fija o con poco peso en renta variable. Para este grupo de personas serán interesantes planes de pensiones de renta fija a corto plazo, de renta fija a largo plazo, e incluso planes de renta fija mixta.

Considerando que el horizonte a la jubilación se va acortando con el paso del tiempo y seguramente también la tolerancia al riesgo se modifica, y teniendo en cuenta la situación de los mercados de cada momento, hay que pensar que es importante evolucionar el ahorro para adaptarlo a las necesidades de cada momento.

Si no se quiere o no se puede, también tenemos soluciones para que te despreocupes de la gestión. Son los llamados Planes de Pensiones Ciclo de Vida.

No hay que olvidar, además, la idea de la diversificación de las inversiones. Diluye o disminuye  riesgos. Recuerda, se pueden tener tantos planes como se quiera.

En conclusión, se deben adecuar las inversiones a la edad del partícipe, a su aversión al riesgo, a la iniciativa en gestión de las inversiones y, si se puede, diversificar la inversión en varios planes.

En Seguros RGA disponemos de una gama muy completa, en función del perfil de riesgo y del tipo de inversiones que prefieras.

a Disponemos desde planes que invierten prácticamente la totalidad de su patrimonio en renta fija hasta planes que invierten el 100% en renta variable global, pasando por un plan de pensiones de filosofía value o una completa gama de planes de ciclo de ciclo de vida, para que no tengas que realizar tú la gestión activa de las inversiones.

Se pueden contratar cuantos planes se desee. Es más, es muy recomendable diversificar el ahorro e invertir en varios planes.
Lo más útil es empezar a pensar que el ahorro para nuestra jubilación es un gasto periódico más en nuestro día a día, apartando la cantidad con la que nos sintamos cómodos en cada momento haciendo del ahorro una partida más de nuestro presupuesto.

La flexibilidad es absoluta:

  • Se puede establecer un calendario automático para las aportaciones periódicas, con la tranquilidad de que, en cualquier momento, se puede modificar el calendario en periodicidad y cuantía para adaptarlo a la nueva situación del cliente. También se puede suspender y sustituirlo o no por aportaciones puntuales. La aportación periódica mínima será: -Mensual 30 € -Trimestral 90€ -Semestral 180 € -Anual: 360 €
  • Aportaciones extraordinarias: cuando tú quieras, tú decides el momento y la cantidad. Mínimo de 150 €.
El tope máximo de aportaciones, de acuerdo a la normativa vigente, es, genéricamente, de 8.000 € anuales.
Además de ser el producto de ahorro a la jubilación por excelencia, los planes de pensiones están dotados de unas características que los hacen muy ventajosos
  • Fiscalidad. Las aportaciones se reducirán de tu base imponible general en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) lo que implica que se reduce el tipo impositivo aplicable y, en consecuencia, se genera un ahorro fiscal. Además, el ahorro en planes de pensiones está exento en el impuesto sobre el patrimonio, lo que también implica un ahorro fiscal si eres de los contribuyentes que tributas por este impuesto.
  • Flexibilidad. Se puede aumentar, reducir y hasta suspender las aportaciones al plan en cualquier momento, sin que ello suponga perder derechos como partícipe. También se puede cambiar de plan sin coste ni consecuencias fiscales.
  • Liquidez. En determinados supuestos excepcionales, como desempleo de larga duración o enfermedad grave.
  • Rentabilidad. Los planes de pensiones dan acceso a productos financieros que no puede obtener un inversor de manera individual. Además, se puede elegir la rentabilidad-riesgo que mejor se adapte a sus necesidades.
Las aportaciones al plan de pensiones reducirán la Base Imponible General del IRPF. El límite máximo de estas reducciones será la menor de las dos siguientes cantidades:
  • 8.000 euros anuales.
  • El 30% sobre la suma de rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.
Además, si el cónyuge no obtiene rentas a integrar en la base imponible o las obtiene en cuantía inferior a 8.000 €, se puede reducir la base imponible por las aportaciones realizadas al plan por aquél, con el límite máximo de 2.500 €. Así, en esto casos, una persona podría aplicar una reducción de hasta 10.500 € sobre la Base Imponible General del IRPF.
Sí, se pueden hacer tantos traspasos ente planes como se quiera. Los traspasos entre planes de pensiones no tienen comisiones ni gastos adicionales, y resultan convenientes ya que las necesidades de cada momento son cambiantes.
Sí, se pueden realizar traspasos entre entidades y, al igual que los traspasos dentro de una misma entidad, no tienen comisiones ni gastos adicionales.
La edad de jubilación es la edad a la que se puede dejar de trabajar y empezar a percibir una pensión del Sistema Público de Pensiones. Ello determina la posibilidad de cobrar los ahorros acumulados en tu plan de pensiones.

La edad de jubilación es un concepto que se va modificando con el paso del tiempo, fundamentalmente para adaptarse a la esperanza de vida, a circunstancias sociales tales como el índice de la natalidad o la edad media de incorporación al mercado laboral, en definitiva, para adaptarse a la necesaria sostenibilidad del propio sistema público de pensiones.

La edad de jubilación en la actualidad camina hacia los 67 años, pero hay que ver cada caso concreto dado que la edad de jubilación depende hoy de la edad y de los años cotizados.

Responder a esta pregunta es complejo, pero sí que podemos entender que esta edad de jubilación se irá adaptando a la esperanza de vida, cada vez mayor, y a la sostenibilidad del propio sistema público de pensiones.

Si optas por jubilarte antes de la edad de jubilación, obtendrás una pensión de jubilación inferior a la pensión pública que obtendrías de optar por jubilarte a la edad legal que te corresponde.

Si te jubilas en la edad legal de jubilación, obtendrás el 100% de la pensión pública. También puedes decidir retrasar la edad de jubilación, en cuyo caso percibirás una pensión superior a la pensión pública a la edad legal.

Quizás contar con un ahorro acumulado en planes de pensiones, ayuda a tomar una decisión sobre la edad a la que jubilarte.

Los planes de pensiones están pensados para atender la contingencia de la jubilación con el fin de complementar la pensión pública de jubilación del partícipe; pero además es un ahorro que puede ser también utilizado cuando se producen otras contingencias o circunstancias que son las siguientes:
  • Gran invalidez, incapacidad permanente total o permanente absoluta del partícipe.
  • Dependencia Severa y Gran Dependencia.
  • Fallecimiento por cualquier causa del partícipe.

    Además de estas contingencias, la legislación actual prevé unos supuestos excepcionales de liquidez, por los cuales podremos cobrar nuestro plan de pensiones.

    Son los siguientes:
  • Enfermedad grave.
  • Desempleo de larga duración.
  • Disposición anticipada de los derechos correspondientes a aportaciones realizadas con un mínimo de 10 años de antigüedad, a partir del 1 de enero de 2025.
Para conocer los requisitos de cada una de las contingencias o supuestos excepcionales de liquidez, puedes consultar el reglamento del plan y el documento de datos fundamentales para el partícipe.

Por otro lado, no tienes que cobrar la prestación dentro de un plazo. Tampoco hay ningún plazo para comunicar la ocurrencia de la contingencia, si bien en ese momento siempre hay que valorar, además de las cuestiones personales, las de naturaleza fiscal y si el tiempo que transcurre hasta que se solicita la prestación tiene impacto en la fiscalidad a aplicar.

Ver Cuando cobre, ¿cómo tributará la prestación del plan de pensiones?

Las opciones de cobro de la prestación del plan de pensiones son variadas y es importante optar por aquella que mejor se ajuste a las necesidades del cliente.
  • En forma de capital. Todo de una vez.
  • En forma de renta. Se puede elegir la periodicidad o el importe. Y además se puede cobrar la renta directamente del plan o, si se prefiere en ese momento una rentabilidad garantizada, se puede optar por una renta asegurada de las que se comercialicen en ese momento.
  • Mixto. Una parte en capital y el resto en forma de renta.
  • Pagos sin periodicidad regular. Posibilidad de cobrar la cantidad que se desee según lo vaya necesitando el cliente.
Para conocer cómo solicitar la prestación y la forma, puedes consultar el reglamento del plan y el documento de datos fundamentales para el partícipe.

Nuestro simulador de prestaciones te puede ayudar a decidir cómo rescatar tu plan de pensiones.

Las prestaciones del plan de pensiones tendrán la consideración de rendimientos del trabajo y por tanto se integran en la base imponible general del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

El régimen fiscal aplicable a las prestaciones varía en función de la fecha en que se hayan realizado las aportaciones y de la fecha en la que se haya producido la contingencia:

  • Para aportaciones realizadas con anterioridad al 1 de enero de 2007: En el caso de que las prestaciones se perciban en forma de capital, el rendimiento neto del trabajo se determina aplicando la reducción del 40%, siempre que hayan transcurrido más de dos años desde el pago de la primera aportación. Además, si la contingencia por la que se solicita la prestación es posterior al 1 de enero de 2015, para poder aplicar la reducción del 40% se debe solicitar la prestación en el mismo ejercicio en el que se produzca o en los dos siguientes. En el caso de contingencias que hayan acontecido antes del 1 de enero del 2015, la reducción del 40% sólo se aplicará si se cobra la prestación en un plazo determinado en función del año de ocurrencia de la contingencia y de acuerdo al siguiente cuadro:
Año de ocurrencia Plazo máximo de cobro de la prestación con reducción del 40%
2010 o anterior 31/12/2018
2011 31/12/2019
2012 31/12/2020
2013 31/12/2021
2014 31/12/2022
La reducción no se aplicará en ningún caso a las prestaciones cuando se perciban en forma de renta.
  • Para aportaciones realizadas con posterioridad al 1 de enero de 2007: Se considera rendimiento del trabajo el 100% de la prestación percibida. La prestación se imputará fiscalmente en el ejercicio en el que efectivamente se cobre con independencia de cuándo se haya producido la contingencia. Como rendimientos de trabajo personal, están sujetos a retención de acuerdo a las normas generales para su cálculo.

Sí. Se puede seguir aportando al plan de pensiones, aunque se esté cobrando una pensión por incapacidad. Se siguen aplicando los beneficios de las ventajas fiscales por las aportaciones que se realicen, y se podrá cobrar la prestación del plan de pensiones por incapacidad laboral con posterioridad si se desea.

Si ya se está cobrando la prestación del plan de pensiones por incapacidad, se podrán reanudar las aportaciones al plan para otras contingencias susceptibles de que sucedan (jubilación, dependencia, fallecimiento …) pero siempre que se haya percibido íntegramente el cobro de la prestación o que se haya solicitado su suspensión para asignar el remanente a los supuestos susceptibles de acontecer.

Sí, en este caso podría llegarse a reducir 10.500 €.

Se pueden realizar aportaciones a favor del cónyuge siempre y cuando este no obtenga ingresos, o estos sean inferiores a 8.000 € al año, y te podrás deducir hasta 2.500 €. El titular del plan de pensiones debe ser, en este caso, el cónyuge sin ingresos.

La reducción por aportaciones a favor del cónyuge es independiente de la reducción por aportaciones propias, de forma que te puedes deducir los 8.000 € aportados a tu plan y los 2.500 € aportados al plan de tu cónyuge.

No, porque los derechos consolidados no se pueden hacer efectivos en cualquier momento.
Los planes de pensiones no pueden ser objeto de embargo ni traba judicial o administrativa. No obstante, pueden ser embargados en el momento en que se cause la prestación del plan por cualquier contingencia.

La entidad gestora, en el momento de pago de la prestación, tendrá que atender a la solicitud de embargo comunicada con anterioridad al acaecimiento de la contingencia, poniendo a disposición del órgano que solicita el embargo el importe de los derechos suficientes para cubrir la cantidad objeto de embargo.

Sí. Cualquier persona con discapacidad (en cualquier grado) puede contratar un plan de pensiones.

Además, las personas con un grado de discapacidad física igual o superior al 65% o psíquica superior al 33%, o declarada judicialmente independientemente de su grado, podrá reducir en su base imponible las aportaciones realizadas a planes de pensiones (este límite es conjunto para las aportaciones realizadas a éstos y a planes de previsión asegurados) con el límite máximo de 24.250 €.

Las personas que mantengan relación de parentesco (línea directa, colateral hasta el tercer grado y cónyuge) o tutoría con la persona discapacitada podrán reducir de su base imponible las aportaciones realizadas a planes a favor del familiar con discapacidad, con el límite máximo anual de 10.000 €.

Estas aportaciones no estarán sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

El conjunto de las reducciones practicadas por todas las personas que realicen aportaciones a favor de un partícipe con discapacidad, incluidas las del propio discapacitado, no podrá exceder de 24.250 € anuales.

 

Un Comentario para "29 preguntas y respuestas sobre planes de pensiones"

  1. IMANOL URIA

    Me ha parecido muy interesante el articulo …muy completo yo añadiría para el que puediera tener la percepción de que el Plan de pensiones pudiera ser a largo plazo …..pero quisiera resaltar que si por lo que sea eres despedido de tu empresa a través de un ERE ( Expediente de Regulación de Empleo) tendrías dos años para poder rescatar el plan de pensiones y lo puedes utilizar para autoempleo…o lo que consideres oportuno…tendras que tener en cuenta al reembolsarlo la fiscalidad…Es un buen producto para diversificar patrimonio sin lugar a dudas….

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