Jóvenes al volante: radiografía de la experiencia

13 / 12 / 2016 Tu coche

¿Cometen los jóvenes más imprudencias al volante? ¿Tienen realmente más riesgos de sufrir un accidente? La lógica lleva a responder de forma afirmativa a estas preguntas. Pero ¿qué hay de cierto en esto? El informe ‘Juventud al volante: por qué es necesario ser prudente’, publicado por Unespa arroja luz al respecto.

jóvenes al volante

¿Cometen los jóvenes más imprudencias al volante? ¿Tienen realmente más riesgos de sufrir un accidente? ¿La experiencia es un grado también en la conducción? La lógica lleva a responder de forma afirmativa a estas preguntas. Normalmente se relaciona a la juventud con conductas más temerarias en la carretera. Por su propia inexperiencia, al tener menos años de carné, tienen menos tablas al circular. Además se les considera más proclives a conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. Pero ¿qué hay de cierto en esto?

El informe ‘Juventud al volante: por qué es necesario ser prudente’, publicado por Unespa arroja luz al respecto. Una de sus principales conclusiones confirma que efectivamente los jóvenes tienen más peligro en la carretera que las personas más experimentadas al volante.

Este estudio, elaborado por la Asociación Empresarial del Seguro con los datos de la Estadística de Seguros de Automóviles, ofrece una radiografía de los conductores españoles de 18 a 35 años, a los que concede de media un aprobado no muy holgado al volante (5,7 sobre 10).

Para ‘dibujar’ esta panorámica se ha puntuado de 1 al 10 la probabilidad de sufrir un accidente entre los jóvenes, teniendo en cuenta el número de siniestros y de vehículos registrados en cada territorio. Se ha considerado, por otra parte, el grado de gravedad de los accidentes en los que se han visto implicados jóvenes conductores. Se califican como leves aquellos en los que únicamente se produjeron daños materiales; y graves, aquellos con alguna persona herida o fallecida.

El modo de conducción, por provincias

El informe de la patronal del seguro evalúa el modo de conducción por provincias, lo que permite conocer en qué territorios españoles los jóvenes son más imprudentes al volante. ¿Influye de alguna manera el lugar donde vivimos en la temeridad al volante? Con las estadísticas en mano, parece que sí.

Según el informe de Unespa, en el caso de los accidentes graves solo ‘aprueban’ los jóvenes de Soria, Huesca, Ciudad Real, Segovia, Cuenca y Zamora. En las antípodas se encuentran los territorios situados al sur de España, que han registrado los peores resultados. Encabezan las notas más bajas las ciudades de Melilla y Ceuta, con un 1,1 y un 1,7, seguidas de las provincias de Las Palmas, Cádiz, ambas con un 1,8 sobre 10. Les siguen de cerca Sevilla, Málaga, Almería y Murcia.

La excepción que confirma la norma Norte-Sur se sitúa en Pontevedra, que se ha ‘colado’ entre las provincias con peor calificación.

Con los accidentes leves, las cifras mejoran. En este caso, sólo suspenden las ciudades de Melilla y Ceuta y las provincias de Madrid, Sevilla, Las Palmas, Málaga, Santa Cruz de Tenerife y Cantabria. Consiguen las mejores marcas Huesca, Ciudad Real, Guipúzcoa, Gerona y Zamora.

Diferencia por sexos: las oscenses, las mejores al volante

Mientras que por territorios las diferencias se agudizan, por sexos apenas se registran diferencias en 2015, a pesar de los extendidos prejuicios que suelen asociar a la mala conducción de las mujeres.

La realidad derriba, una vez más, el mito. De hecho, ambos sexos obtienen la misma nota media: 5,7 sobre 10.

Si se tiene en cuenta la accidentalidad en su conjunto (siniestros graves y leves) por zonas geográficas, las conductoras de Huesca son las que mejor nota sacan, con matrícula de honor (10 sobre 10), seguidas por las de Cuenca con un sobresaliente (9,3) y los chicos de Ciudad Real, con un notable alto (8,5).

En el análisis por sexos se observa que mientras en la mitad de las provincias las mujeres obtienen mejores resultados, en la otra mitad son los hombres quienes consiguen las puntuaciones más altas.

Las jóvenes con mayor pericia y prudencia al volante, además de las de Huesca y Cuenca, son las de Ciudad Real, Zamora y Guipúzcoa, mientras que las peores al volante, con un suspenso, son las de Melilla y Ceuta, seguidas de las de Sevilla, Las Palmas, Cantabria, Pontevedra, Cádiz y Málaga.

Los conductores más duchos se registran, por su parte, en Ciudad Real, Huesca, Guipúzcoa, Soria y Zamora. Por contra, los jóvenes menos diestros al volante, que suspenden, son los de Melilla, Ceuta, Las Palmas, Sevilla, Cádiz, Málaga y Almería.

A menor experiencia, mayor riesgo de accidente

Aparte de analizar por territorios y sexos la destreza de los jóvenes al volante, el estudio de Unespa evalúa la relación entre la edad y la probabilidad de sufrir un accidente. En este caso, la relación entre ambos parámetros es inversamente proporcional. Así, un joven de 18 años tiene cuatro veces más riesgo de sufrir un percance en la carretera que alguien con más de 35. El dato revela que la falta de experiencia al volante supone uno de los principales motivos de los accidentes de tráfico.

Por vehículos, el informe demuestra que los de dos ruedas suelen tener un mayor número de siniestros graves, mientras que los turismos sufren los accidentes más costosos. De hecho, cuando se ven involucrados en colisiones su coste es 2,4 veces mayor a la media de los incidentes protagonizados por vehículos de dos ruedas.

Resulta llamativo, por otra parte, que en el caso de los ciclomotores los conductores menores de 28 años y con menos de un año de carné tienen 10,5 más posibilidades de sufrir un percance que las personas con más de 10 años de licencia que conducen este tipo de vehículo.

En líneas generales, el estudio de la patronal del seguro lanza un mensaje a la juventud: la necesidad de extremar la precaución y prudencia al volante -como su propio título sugiere- ante su falta de experiencia.

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