El estrés afecta al 59% de los trabajadores españoles

28 / 04 / 2016 Tu salud

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo se dedica este año al estrés laboral, un trastorno que ha crecido a nivel mundial por culpa de la crisis. En Tu rincón más seguro, consejos para las empresas y los empleados.

estrés laboral

El estrés laboral puede conducir al síndrome del trabajador quemado. Foto: iStock

 

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo surgió en 2003 para promover el trabajo seguro, saludable y digno, pero también sirve de homenaje a todos aquellos trabajadores que son víctimas de accidentes laborales o enfermedades profesionales.

Datos como los de la última tasa de siniestralidad en España, hechos públicos con motivo de este día, demuestran que es necesario un esfuerzo por parte de las administraciones y las empresas para tratar de ponerle freno a un problema que no sólo se cobra vidas y empeora la salud de los trabajadores —una razón de peso— sino que además supone un coste de 900 millones de euros al año a las arcas de la Seguridad Social. El aumento del 5,8% en la siniestralidad por culpa de los 449.223 accidentes que se registraron en 2015 pone sobre la mesa esa necesaria inversión que se debe hacer en materia de prevención.

Pero si importante es conocer y estudiar la incidencia del número de accidentes laborales (mayor en La Rioja y Murcia), lo es también atender a otras enfermedades que hasta hace poco no se han estudiado lo suficiente.

El estrés laboral, un problema global

El estrés es una de ellas. A esta enfermedad, que acarrea otra serie de problemas como angustia, cansancio o incluso trastornos físicos graves, se dedica este año el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

La mitad de los trabajadores europeos considera el estrés un “elemento común”. En España la cifra se dispara, y lo sufren hasta el 59% de los empleados, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La cuestión es que no fue hasta los años 60 cuando se hizo evidente que las prácticas organizativas y de gestión influían en la salud mental de los trabajadores. Hoy en día han surgido incluso nuevos términos como el ‘burnout’ para denominar el síndrome del trabajador quemado.

La crisis económica ha contribuido a que estas prácticas tengan peores consecuencias que nunca. Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) pone sobre la mesa que la ambigüedad de roles, la sobrecarga de trabajo, la poca satisfacción del trabajo y la tensión laboral están directamente relacionadas con el estrés. Factores que se han acentuado durante la recesión debido al aumento del desempleo, la pobreza y la exclusión social. Pero es una situación que se agrava ya que no afecta sólo a los trabajadores que han sufrido despidos sino también a quienes han ‘sobrevivido’ a las reestructuraciones. Quienes se quedan “pueden experimentar sentimientos de culpabilidad respecto a los compañeros despedidos”, además de miedo a perder sus empleos.

Más de 320 expertos de 54 países de todo el mundo (12 de España) afirman en este análisis que el estrés es ya hoy un “problema global” y más grave sobre todo en sectores como la asistencia sanitaria, la educación, los servicios y el sector público en general. Pero también en el transporte o la construcción.

Recomiendan actuar desde varios ámbitos:

  • Prevenir enfermedades y accidentes
  • Mejorar las condiciones y la organización del trabajo
  • Incorporar factores de riesgo y los riesgos psicosociales en las medidas de gestión de riesgos
  • Desarrollar sistemas de apoyo social para los trabajadores en el lugar de trabajo
  • Evaluar las necesidades de la empresa, sin olvidar las interacciones de la organización, pero tampoco del individuo
estrés laboral

 

Es fundamental hoy en día que las empresas apuesten por proteger a sus empleados y los expertos sugieren incluir en los planes de prevención de la empresa un protocolo contra el estrés laboral. Además, también puedes establecer tu propio protocolo, en el que no deben faltar consejos como estos:

  • Identifica la fuente del estrés y el modo en que reaccionas ante él. Puedes, por ejemplo, llevar una agenda durante dos semanas con anotaciones para que te facilite esta labor.
  • Pon límites y desconecta. La vida digital ha contribuido a eliminar fronteras entre trabajo y vida personal. Recupera los límites. No respondas al teléfono cuando ya has terminado tu jornada laboral e intenta no revisar el correo en los momentos de descanso. Si te lo puedes permitir, desconecta unas horas el móvil y céntrate en alguna actividad ajena al trabajo.
  • Relájate y haz ejercicio. El ejercicio físico contribuye a sobrellevar mejor la presión laboral. Siempre que puedas, incluye en tu rutina unos minutos de ejercicio. Disciplinas como el yoga añaden a este punto algo de meditación y relajación que siempre te vendrá bien.

También te pueden ayudar estos consejos para ser feliz.

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