Naturaleza e historia, los grandes tesoros de Asturias y Extremadura

Homenajeamos a Extremadura y Asturias en su día, con un paseo por la mejor naturaleza asturiana y el legado histórico-artístico extremeño

Asturias y Extremadura celebran este 8 de septiembre su día grande. Una es conocida por ser una tierra de paraísos naturales, de tradiciones milenarias y tesoros gastronómicos como la sidra y los quesos; otra lo es por su extenso patrimonio histórico-artístico, su agua y las dehesas en las que se crían algunas de las piezas de jamón ibérico más apreciadas de toda la península.

En Seguros RGA nos acercamos a los rincones más representativos de Asturias y Extremadura para celebrar con ellos el día de su comunidad, que coincide con la festividad de sus patronas, la Virgen de Covadonga y la Virgen de Guadalupe.

Una curiosidad: tan diferentes entre sí, las dos regiones tienen algún que otro nexo histórico, además de esta celebración. La fundación de Mérida por los romanos en el año 25 a.C. premiaba a los soldados veteranos que lucharon contra los cántabros y los astures.

Asturias, patria querida

Hablar de Asturias es hacerlo de un lugar que conserva a la perfección su identidad gracias a sus paisajes excepcionales, el carácter rural de sus pueblos y la amabilidad de sus gentes. Es el gran mensaje que se transmitirá en el Día de Asturias, que este año ha elegido Taramundi como escenario principal por todo lo que simboliza. Sus casas de pizarra en medio de paisajes eternamente verdes nos transportan a un espacio único que tiene todas las características de esa imagen que siempre visualizamos cuando pensamos en Asturias. Pero Taramundi es, además, el lugar donde surgió el turismo rural de esta comunidad del norte de España que hoy puede presumir de mantener intacta su valiosa artesanía dedicada al hierro, especialmente en cuchillería.

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Que Asturias es un paraíso natural lo demuestran los casi setenta lugares protegidos que se reparten a lo largo de su geografía. Desde las imponentes cumbres del Parque Nacional de los Picos de Europa a los lagos de Somiedo, pasando por la Ría de Villaviciosa, las dunas y playas de Barayo o la ruta del oso pardo y el roble que discurre por el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibia.

Pero Asturias es mucho más.

Lugares imprescindibles de Asturias

Además de los Lagos de Covadonga, una joya natural de la que ya os hablábamos con motivo de la Vuelta a España, las playas asturianas son una suerte en estas fechas. Encontramos algunas tan increíbles como la Playa del Silencio/Gavieiro, una playa protegida por acantilados e islotes; la Playa de Peñarronda, un monumento natural de arena fina: o la Playa de la Gueirúa, un territorio virgen con piedras que emergen del océano.

Aunque en un viaje a Asturias no puede faltar la visita a sus ciudades más importantes: Oviedo, Gijón y Avilés. Hoy os proponemos una ruta por algunos de los pueblos que, como Taramundi, guardan la esencia de la belleza asturiana.

Uno de ellos es Cudillero, una auténtica sorpresa de casas de colores que se mantiene viva junto a un acantilado por su histórica tradición marinera. Cangas de Onís es otro de esos rincones privilegiados que merecen una concienzuda parada por lugares como el puente romano sobre el río Sella, del que cuelga la ‘cruz de la victoria’ que según cuentan llevaba Don Pelayo en la batalla contra los musulmanes. Ellos dos forman junto a otros preciosos pueblos como Ribadesella, Llanes, Tazones, Lastres, Tapia de Casariego, Luarca, Covadonga o el propio Taramundi el ‘top ten’ de los pueblos asturianos según Traveler.

Y entre los monumentos indispensables se encuentran el Santuario de Covadonga, uno de los conjuntos monumentales más visitados de Asturias. Es imponente no sólo por el edificio en sí mismo -que alberga la Santa Cueva donde se encuentra la imagen de la Virgen de Covadonga y la tumba de Don Pelayo, la Basílica y el Museo- sino por la belleza del entorno donde se ubica.

La Catedral de San Salvador de Oviedo es un edificio de estilo gótico que, no obstante, tiene su origen en la basílica que mandó construir primero el rey Fruela I y después reconstruyó su hijo Alfonso II el Castro tras el ataque musulmán de Abd el Melik entre los años 794 y 795.

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Otro de los lugares más simbólicos de Asturias es Santa María del Naranco, una construcción “sin una finalidad esclarecida” que es uno de los mayores exponentes del arte prerrománico de la región y que se compone de dos plantas, una cerrada y la otra abierta desde donde es posible observar la belleza del paisaje.

En el entorno de la ría de Avilés se encuentra el Centro Niemeyer, la obra más preciada del arquitecto brasileño que quiso hacer de ella “una plaza abierta al mar para todos los hombres y mujeres del mundo; un lugar para la convivencia, la educación, la cultura y la paz”.

¿Qué comer en Asturias?

Si hay un producto que haya influenciado en la cultura y la vida de los asturianos ése es la sidra. Resultante de la fermentación del mosto de la manzana en ningún otro lugar se escancia como aquí, de ahí su originalidad y la razón de que hoy sea tan conocida en el mundo entero. En la página oficial de la Denominación de Origen podemos leer la historia de esta bebida que, al parecer, ya era bastante conocida en toda Asturias allá por el siglo VIII.

Disfrutarla en algunas de las numerosas sidrerías que se reparten por toda la geografía de la región acompañando algunos de los platos más apreciados de Asturias es todo un regalo. De su maravilloso queso, por ejemplo, cuya variedad sorprende al visitante con cuatro tipos de la más alta calidad: el Afuega’l Pitu, el Cabrales, el Casín y el Gamonéu.

Las fabes y la buena carne de Asturias (morcilla, chorizo y lacón) componen el plato típico por excelencia de esta tierra, la fabada. Todos las hemos probado incluso fuera de la región por lo que sería un error no probar la auténtica fabada

Extremadura es Historia

Si Asturias es Naturaleza, Extremadura es Historia. Por eso, descubrir esta comunidad es descubrir una tierra de grandes contrastes forjada gracias al paso de los años y a su innumerable legado artístico, hoy visible en ciudades como Cáceres y Mérida. Desde la Prehistoria a la Edad Media, pasando por la huella que dejaron aquí romanos, musulmanes y cristianos, Extremadura ofrece un recorrido por su pasado que convive a la perfección con su presente.

Lugares imprescindibles de Extremadura

Hoy es inevitable pensar en Mérida sin su fabuloso Teatro Romano, escenario en la actualidad de uno de los festivales de mayor renombre en todo el país. Construido en la ladera de un cerro entre los años 15 y 16 a.C. por Agripa, daba cabida en su época de máximo esplendor a unos 6.000 espectadores que se distribuían según su rango social. Es todo un privilegio acudir a alguna de las representaciones que desde 1993 tienen lugar en el Festival Internacional de Teatro Clásico.

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Junto a él, el Anfiteatro de Mérida (que se construyó en el año 8 a.C.) servía para ver espectáculos de gladiadores, cacería de fieras y lucha entre animales salvajes, como explica la web oficial de turismo de la ciudad.

Otro lugar de obligada visita es el Museo Nacional de Arte Romano, que muestra en sus colecciones el patrimonio del yacimiento emeritense. Hasta diciembre se podrá ver una exposición dedicada a todo lo que rodeaba al teatro romano, desde el edificio a los espectáculos y los actores, perfecta para comprender la función del lugar en la vida social, religiosa y política de los antiguos habitantes de Mérida.

Nuestra ruta puede seguir por el centro urbano, donde conviven edificios romanos como las Termas, el Pórtico del Foro o el Templo de Diana con otros como la concatedral de Santa María la Mayor, la antigua Iglesia de Santa Clara o la Iglesia del Carmen.

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En el entorno excepcional de Cáceres, destacan lugares naturales como el Parque Nacional de Monfragüe o el Valle del Jerte, pero siguiendo con nuestra visita por el patrimonio extremeño de esta ciudad nos quedamos con la huella medieval que aún sigue viva gracias a castillos como el de Trujillo, Granadilla, Belvís de Monroy y Coria.

La Plaza Mayor, la Torre de Bujaco, el Palacio de Carvajal y la Judería Vieja son otros de los lugares indispensables de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.

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Guadalupe es la ciudad que acoge la talla de la Virgen de Guadalupe, la patrona de Extremadura, y por tanto el espacio donde los extremeños y los turistas celebran el día de la comunidad. Una visita al Real Monasterio de Guadalupe nos descubre no sólo toda la espiritualidad del lugar sino también el mejor arte mudéjar y gótico, junto a obras de Zurbarán.

Os aconsejamos echar un vistazo a las rutas que nos proponen en la web oficial de turismo de Extremadura para no perdernos nada de esta increíble región: la Ruta Vía de la Plata, la ruta que discurre entre Zafra y Fregenal de la Sierra o la que nos sorprende con los lugares donde nacieron exploradores como Hernán Cortés, Francisco Pizarro o Vasco Núñez de Balboa.

¿Qué comer en Extremadura?

Si en el caso de Asturias el producto ‘estrella’ es la sidra, en Extremadura es imposible hablar de su gastronomía sin hacerlo de su jamón, aunque también de sus paletillas, morcillas, chorizos, lomos… Todos, productos de pata negra gracias al maravilloso estado en que se crían los cerdos ibéricos de la dehesa extremeña.

Pero no todo es el jamón. Ya os contábamos en un post que dedicábamos a la gastronomía de Cáceres lo mucho y variado que tiene esta cocina: tampoco pueden faltar sus quesos ni vinos, además de las recetas que se elaboran con la mejor materia prima (la caldereta de cordero, la chanfaina, el zorongollo…).

Aunque hemos elegido los espacios imprescindibles, hay muchos más rincones de estas dos regiones que nos hablan de su riqueza natural y patrimonial. ¿Nos ayudáis a completar la lista para homenajear el Día de Asturias y el Día de Extremadura como merecen?

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